Los 10 pioneros - TELVA (Septiembre 2009)

La Pasarela Cibeles nace en febrero de 1985, con el fin de ofrecer una pasarela que diera oportunidad a los diseñadores españoles para exhibir sus creaciones, aprovechando el tirón que tenía en cada una de sus ediciones la Semana Internacional de la Moda. Al mismo tiempo completaba la oferta existente en la feria, donde se reunía la industria de la confección.

La primera edición de los desfiles en febrero de 1985 tiene una filosofía clara: convertir a la Pasarela en plataforma abierta a todos los creadores españoles con diseño de calidad y garantía de respuesta comercial, pero siempre centrados en la moda Mujer. Roberto Verino, Jesús del Pozo y María Moreira, entre otros, empiezan a dar aire internacional a la Pasarela Cibeles, convirtiéndose en punto de referencia obligado para el gran número de profesionales presentes en Madrid durante la Semana Internacional de la Moda.

Hasta el momento, a lo largo de sus más de 35 ediciones, son ya alrededor de 150 los diseñadores españoles que han tomado parte en la Pasarela Cibeles.

Reunión de Dicoyco en Madrid con una delegación de 11 empresas del sector textil chino (23/07/2009)

El 23 de Julio de 2009, una parte del equipo de Dicoyco S.L. encabezada por María Moreira (directora de diseño), Andrea V. Moreira (directora del departamento comercial), Yago De Andrés (director financiero) y Carmen Domínguez (responsable de comunicación, de Mykado Media S.L.), se reunió en Madrid con los responsables de 11 empresas del sector textil de China. Esta reunión, organizada por una delegación del Ministerio de Comercio e Industria del gobierno chino, tuvo como finalidad la presentación de las últimas colecciones que Dicoyco ha sacado al mercado. El interés que han suscitado estas colecciones ha dejado la puerta abierta a próximos proyectos de trabajo entre Dicoyco y este país.

 

Tres generaciones unidas por la aguja – FARO DE VIGO (10/08/2007)

Creció entre telas, hilos y retales en los talleres familiares de Vigo. Su madre, nacida en Gondomar, fue punta de lanza en el diseño español. Y la abuela enseñó lo básico a la madre. Ella, al borde de los 30, se llama Andrea Vilaboa y acaba de crear su propia empresa con un gran amigo, Yago De Andrés, como socio. La madre no hay que presentarla porque tiene nombre con sobrado valor de marca en el mundo de la moda: María Moreira. La abuela y matriarca, Clotilde Gonda, fue la que hace varias décadas enseñó los rudimentos del corte y del punto a María, y aún ahora, recién pasados los 85, da el toque a su propia ropa según las tendencias. Como se diría hoy, la customiza.

Andrea Vilaboa estudió en realidad Historia del Arte en Santiago de Compostela e incluso estuvo como becaria en el museo Marco de Vigo cuando lo dirigía Carlota Álvarez Basso. “Eso me permitió conocer desde dentro –nos dice- el mundo del montaje de exposiciones, que creo que está my relacionado con lo que ahora estoy metida”.

¿Y qué pasó para que haya dado el salto del arte al diseño de moda añadiéndose así a la nueva cantera creativa y empresarial de Galicia? Lo cuenta ella: “Hace unos tres años le propuse a mi madre que me dejara ser su becaria en el diseño de ropa y ahora estoy creando mi propia empresa con mi socio, Yago De Andrés, aunque siempre arropada por mi madre a la hora de sacar colecciones al mercado.”

Crecer entre telas, hilos y retales de los talleres que María Moreira tenía en Vigo en su época punta en el mercado, solicitada por prensa y televisiones más diversas, hizo ver a Andrea la moda de una manera diferente a conocerla a través de los cristales de un escaparate. Digamos que, en eso, fue una privilegiada. Su memoria está atiborrada de detalles de ese mundo.

“¿Recuerdos de mi infancia? Tardes en el taller recogiendo alfileres, cartas de colores, los probadores de la tienda, las modelos, las noches en blanco de mi madre antes de presentar las colecciones, sus idas y venidas a las grandes capitales de la moda europea para empaparse de lo que se movía por las calles, sus desfiles de Cibeles en Madrid y los días de venta en el Palace con todo su equipo, los “Luada” en Vigo a los que nos llevaban en compañía de amigos inolvidables, las tertulias ochenteras e inacabables en mi casa, por la que pasaba gente del arte, del periodismo, de la música o la moda gallega o del resto de España, las telas que llegaban a última hora de Barcelona, la confección de los catálogos de prensa…”.

De pronto Andrea se dio cuenta de que todas esas horas que vivió de niña y adolescente en el mundo absorbente de su madre estaban ahí y podían dar sus frutos. Sin darse cuenta, la escuela la había tenido ante sí desde la más tierna infancia invadiéndolo todo, porque la moda no admite términos medios. Y en esa lid está ahora. Apuntalando futuros.

La Historia del Arte la ha canalizado hacia ese ejercicio estético que es crear moda, el arte que se ocupa de vestir a los demás. Y lo hace desde Villaza, donde se concentran otra vez las tres generaciones. Su abuela empezó cosiendo en esa hermosa tierra verde y natal gondomareña, su madre lo hizo desde el corazón de la ciudad de Vigo en esos años de la posmodernidad urbana y ella puede permitirse el lujo hoy de ir a los orígenes y diseñar desde el paisaje de la infancia de sus mayores: otra vez Villaza. Hoy, mucho mejor comunicados por tierra o aire y mucho mejor conectados con Internet, eso es posible.

María Moreira viste a las novias de rojo LA VOZ DE GALICIA (30/08/2006)

Hace años que se la echó al hombro María Moreira que, a base de trabajo y buenas ideas, ha pisado las pasarelas más importantes. Se estrenó en Cibeles en 1983, cuando la marca Galicia apenas daba tímidos pasos en el mundo de la moda. Por entonces lo suyo era el punto tricot. Lo sigue siendo porque, además de ser un terreno que domina con maestría, se divierte haciéndolo. De hecho, acaban de llegar a las tiendas sus últimas propuestas en ese campo.

Pero María no ha sido nunca mujer de tocar un solo palo. De su taller de Villaza han salido desde prendas deportivas hasta premamá. Ahora está plagado de sedas, encajes, organzas y demás telas típicas de los trajes de novia. Lo que ya no es tan típico es el colorido. Como casi siempre, su apuesta es valiente, por no decir arriesgada. Tanto que quiere transformar el tradicional blanco y radiante por el sorprendente rojo y sexy.

No he tenido la oportunidad de contemplar toda la colección, pero sí me ha hecho llegar un aperitivo en forma de fotografía, que evidencia por dónde van los tiros. Este traje en particular, de corte imperio y línea sirena, está confeccionado en seda salvaje.

Si esta sección la firmara un experto en moda contaría que el volumen del traje se acentúa aplicando juegos de volantes en diferentes texturas, que van desde la seda a la organza pasando por el encaje de chantillí; que la espalda adquiere protagonismo frente al delantero y que los godés asimétricos, los volantes en costura y las flores aplicadas acentúan el volumen deseado. (…)

No es esta la primera vez que María diseña trajes de novia. De hecho en los 90 hizo algunos desfiles, pero confiesa que lo aparcó porque requiere mucha dedicación, amén de personal especializado para que los acabados sean excelentes. Aunque el aparcamiento nunca fue total, ya que cuando alguna de sus clientas incondicionales le pedía algo especial, no sabía decir que no. Ahora vuelve con ganas y, como siempre, arriesgando. El mercado dirá si está preparado o no para tanto riesgo. (…)

 

María Moreira inicia una nueva etapa en Vigo tras varios años fuera de Galicia – FARO DE VIGO (29/04/2005)

La diseñadora viguesa María Moreira ha regresado a Galicia tras varios años fuera de la comunidad, para retomar su espacio en El Corte Inglés. La creadora presentó ayer en el establecimiento de Vigo tres colecciones para la primavera verano 2005, entre las que se encuentra su primera línea pre-mamá, en exclusiva para esta firma y que se venderá en toda España.

La modista explicó ayer que esta colección arranca con los básicos: camisetas en algodón streetch, aunque irá ampliándose progresivamente con otras prendas. Como el resto de sus propuestas, esta línea pretende dar la máxima libertad de movimiento a la mujer, una mujer que, según definió, “no tiene edad”.

El azul, arena, rosas, lila, amarillo y verde predominan en las tres nuevas colecciones de la conocida diseñadora, que continúa apostando por los tejidos naturales, entre los que sobresale el algodón. “Es importante que el tejido sea agradable al tacto y que se ajuste al cuerpo. El algodón es muy cómodo”, comentó.

Las otras dos colecciones las realizará la modista en exclusiva para los establecimientos de El Corte Inglés de Galicia. Una de ellas es todo un clásico de María Moreira: el punto tricot, conjuntos de chaqueta y jersey listados o estampados en algodón cien por cien que persiguen también la comodidad de una “mujer urbana y sin complejos”, dijo su autora.

La tercera línea es la de algodón “streech”, básicos con pespuntes de hilo de plata y adornos de Swarosky, que coincide con la anterior en su espíritu urbano. “Hoy no tenemos tiempo para cambiarnos de ropa y estos conjuntos sirven para cualquier momento del día”, comenta.

Otra novedad es la ampliación del tallaje hasta la talla 50-52, con lo que la diseñadora se adapta a la nueva demanda. “Siempre me criticaron que no hiciera tallas más grandes”, confiesa.

Durante los años que ha permanecido fuera de Galicia, María Moreira no sólo ha dirigido equipos de diseño de otras firmas, sino que ha estado investigando en patronaje y tejidos, algo que sus clientes podrán descubrir pronto, ya que la diseñadora trabaja ya en prototipos para la próxima colección de otoño-invierno, en la que las sedas de Senegal, país del que ha regresado recientemente, tendrán una significativa presencia, así como los toques étnicos.

 

María Moreira, imparable – LA VOZ DE GALICIA (29/04/2005)

Desde que hace un año la diseñadora viguesa, después de un largo paréntesis, volvió a presentar colección propia, su taller de creación está en ebullición permanente. Lo cierto es que en semejante entorno (está enclavado en plena naturaleza, en la parroquia gondomareña de Villaza), es más fácil inspirarse. La propia María lo reconoce. Sin embargo, hay mucho más. Y es que, de cuello para arriba, posee una máquina de ideas privilegiada, la misma que le ha llevado a anticiparse tantas veces. Como ahora. Porque lo último de lo último es su colección pre-mamá. Camisetas y sueters de algodón más ajustados que los diseños al uso, pero también con mayor libertad de movimientos y, sobre todo, originales. Muy originales. Pero aún tiene otras dos colecciones, su línea de básicos en algodón streech con pespuntes de hilo de plata y adornos de Swarosky, y la de punto tricot. Todas se venden en exclusiva en El Corte Inglés, donde ayer los presentó la propia María Moreira. Por cierto que, la presencia de unos clientes que en ese momento se interesaban por su ropa, hizo recordar a la diseñadora sus comienzos, cuando era fácil encontrarla detrás del mostrador en su tienda de López de Neira. Lo disfrutó. Parecía estar en su salsa. María, recién llegada de Senegal, ya piensa en la próxima colección, que anticipa que estará salpicada de toques étnicos. Y, como siempre, confeccionada en fibras naturales. Dice un periodista de la competencia, y a pesar de ello buen amigo, que María Moreira no necesita dossieres de prensa llenos de palabras inventadas porque su trayectoria habla por ella. Estamos de acuerdo.

De moda con espíritu de yoga – FARO DE VIGO (08/06/2004)

 

 

Fue el 13 de mayo, mes de las flores, en uno de los salones del hotel Talasso de Baiona. En tal espacio balneario volcado sobre la mar atlántica tiene la diseñadora María Moreira tienda con su ropa, y con el respaldo “talassiano” se presentó allí su colección para esta primavera verano.

Tras una larga experiencia por las cimas gloriosas de la moda que incluyó pasarelas selectas como Cibeles, MM está en otra etapa mucho más tranquila y relacionada con la naturaleza. Por eso no fue un desfile al uso sino una propuesta coherente con ese nuevo espíritu de libertad, sencillez y naturalidad que últimamente anima a sus prendas de tricot, a esa colección deportiva y urbana que combina sabiamente el blanco con los tonos luminosos.

La presentación se nutrió de modelos que en realidad eran alumnas del Centro de Yoga de Vigo, bajo la dirección de su director, Madana, pero con coreografías de posturas yóguicas elaboradas y coordinadas por la profesora de yoga y baile Concha Cobas. Al tiempo, se proyectaba un vídeo con imágenes combinadas de la colección y elementos de la naturaleza marina y vegetal del entorno del hotel, de cuya realización y montaje se encargó Esteban Álvarez. A modo de instalación en la sala, Jorge Migoya creó con unas 200 prendas y su colorido una pieza “escultórica” que remitía a un mandala de estética caleidoscópica.

En materia se entró con la música de un invitado singular, el indio Vikas Triparthi, licenciado en tabla por la Universidad de Benarés, mientras que para acompañar la coreografía se contó con la de Carlos Ordoñez, que también acompañó al depurado coctel servido después por el hotel.

Y los pelos y el maquillaje, de Mara Costas por medio de Carlos y Yolanda. Un día de fiesta de la moda.